Chantajeado por un acosador
gemma white
—Por favor... Haré cualquier cosa que digas. Incluso seré tu esclava.
—Lo siento —Freida comenzó a sollozar. Una vez que las lágrimas empezaron, fue imposible detener el torrente—. Lo siento. Lo siento.
—No. Shhh —dijo él, atrayéndola para un fuerte abrazo. Le acarició el cabello suavemente, y ella casi se sintió reconfortada—. No lo sientes. No lo suficiente.
—Aún no.
Freida sabía que se arrepentiría de hacer tales promesas a un tipo como Damon, un matón sádico que no le mostraría misericor...
—Lo siento —Freida comenzó a sollozar. Una vez que las lágrimas empezaron, fue imposible detener el torrente—. Lo siento. Lo siento.
—No. Shhh —dijo él, atrayéndola para un fuerte abrazo. Le acarició el cabello suavemente, y ella casi se sintió reconfortada—. No lo sientes. No lo suficiente.
—Aún no.
Freida sabía que se arrepentiría de hacer tales promesas a un tipo como Damon, un matón sádico que no le mostraría misericor...